domingo, 23 de enero de 2011

Querido Tren:

Querido Tren:
Hace años me brillaban los ojos cuando contemplaba la idea de poder tomar el tren todos los días. Me gustaban los trenes, tenían su encanto.
De eso hace cuatro años. Y confiad en mí cuando os digo que cuatro años pueden convertir el amor en amor en puro odio visceral.
Aún recuerdo lo idiota que fui durante los primeros días de aquí para allá. De verdad disfrutaba los viajes, me encantaba tu traqueteo en las vías, el olor a gasóleo y las vistas que se pueden ver desde tus ventanas. Era una sensación fantástica ir cada día a la universidad aquí montada, mientras leía un libro o repasaba mis apuntes.
Pero nuestra relación ha cambiado.
Al principio me satisfacías, me hacías feliz y nos queríamos. Pero con el paso de los meses fui notando cambios en mi propio cuerpo. Por ejemplo, me estaba quedando sorda perdida. Resulta que cuando instalaron los trenes como tú en la línea de cercanías, érais los modelos más avanzados del país. De eso hace veintisiete años. Traqueteas más de lo que cualquiera diría que es normal, crujes cuando la vía es curvada, y vibras como si estuvieras sufriendo un ataque de epilepsia continua.
¿Y qué puedo decir de la calefacción? Tienes dos temperaturas: puedo elegir entre diez o treinta grados, dependiendo de la época del año.
Ahora, además, cada vez que toso me sabe el aliento a gasóleo. No lo soporto, me siento fumadora pasiva a tu lado.
Para colmo tardas lo indecible, se supone que un tren debería ser más rápido que un coche.
Gracias a todo esto, después de cuatro años de cogerte a diario en los períodos lectivos, querido tren, creo que tenemos que hablar. Por el bien de nuestra relación, lo mejor es que no nos veamos durante un tiempo. Sí, sí, ya sé que tú querías un compromiso serio, lo que llaman “bono mensual”, pero yo no estoy preparada.
Quiero volver a quererte como antes, y por ello buscaré un piso compartido. Seguiremos viéndonos todas las semanas (o casi), y quien sabe, tal vez vuelva a sentir burbujitas en el estómago cuando suba a ti.
Lamento tener que cortar contigo mediante una entrada en mi blog, pero entiéndelo: eres un tren, y yo aún no estoy lo bastante loca como para hablar contigo en persona. Sé que me perdonarás.
Besos Mágicos de Vera.

4 comentarios:

Lau dijo...

Estas rematadamente loca xDDDDD

Vera dijo...

Lo sé. Nadie va a intentar convencerte de lo contrario. Pero reconoce que soy una loca adorable.

Unknown dijo...

Lo reconozco y no sabes lo que me descojoné leyendo la entrada xDD A ver si es verdad que te pillas un pisico por aquí =P

Vernyka666 dijo...

xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDdd como me he reido! Pero te entiendo jejejeje